AJUSTES DE LOS QUEMADORES

El quemador de una empresa suele ser uno de los elementos más importantes de la misma. Pero es clave encontrar el rendimiento óptimo del quemador, porque si no funciona como debe, puede generar infinidad de problemas. Además del quemador, la instalación que rodea al quemador es importante que esté también en perfecto estado. Todo debe funcionar en sintonía, dado que si falla algo puede tener consecuencias fatales, como por ejemplo una explosión donde podría morir gente.

Hay varias cuestiones que hay que tener en cuenta para que un quemador se mantenga en perfectas condiciones y rinda al cien por cien:

 

UNA CORRECTA MEZCLA AIRE COMBUSTIBLE

Además de consecuencias fatales, hay muchas otras consecuencias derivadas del mal funcionamiento del horno. El malgasto de combustible es algo que supone derrochar dinero, que en la mayoría de empresas no sobra. El malgasto de combustible se puede producir por distintas razones. Algo que es esencial es controlar perfectamente la mezcla de aire y combustible que se utiliza para alimentar el quemador. Si entra demasiado aire, el quemador rendirá por debajo de sus posibilidades, porque estará entrando demasiado aire y poco combustible. A la inversa, si entra demasiado combustible y poco aire; el quemador estará desechando combustible sin quemar, porque no tiene la capacidad de quemar ese exceso de combustible.

Para controlar precisamente esta mezcla, es imprescindible calibrar el quemador de forma regular. El calibrado del quemador se realiza siempre que se hace una revisión del mismo. Es imprescindible que la revisión la realice un experto de una empresa consolidada en el sector como es ENEGAS. Las revisiones, dependiendo de las características del quemador, deberán ser realizadas con una periodicidad concreta. Por tanto, en ENEGAS nos amoldamos a tu quemador y nos aseguramos de que se realicen las revisiones siempre que sea necesario.

 

UN CORRECTO MANTENIMIENTO

Durante las revisiones periódicas, también se revisan todas las diferentes piezas y elementos del quemador. Una vez el horno comienza a funcionar, comienza un deterioro inevitable de todas y cada una de sus piezas. Este deterioro, que depende directamente del trato que se le dé al quemador en su vida útil, se denomina histéresis.

El quemador debe utilizarse de forma correcta para que el deterioro sea el menor posible. Las holguras de ciertas piezas son imposibles de evitar, porque se producen con un uso normal del quemador, pero en las revisiones esto es precisamente algo importante que revisar. En ENEGAS, precisamente, revisamos todas y cada una de las piezas del quemador, para detectar holguras que provoquen que el horno no rinda al 100% y planteamos las soluciones necesarias para conseguir un rendimiento óptimo.

 

CONTROLAR LAS LLAMAS DISTORSIONADAS

Para evitar que el quemador no rinda a tirones y no se produzcan altibajos en la quema del combustible, es necesario revisar periódicamente el tren de combustión. Además, llevar un control constante de los valores de presión, para que estos estén en los niveles correctos es esencial.

El aislamiento es clave para que no se desperdicie ni una gota de la energía producida. Por tanto, es importante revisarlo y controlar que no se produzca ninguna fuga.

 

MANTENIMIENTO DE LOS REGULADORES

Los reguladores son algo esencial para inyectar gas (combustible que normalmente alimenta el quemador) al quemador. Además, los reguladores permiten mantener a una presión adecuada y uniforme el flujo de gas. Sin ayudarnos de un quemador sería imposible inyectar gas al quemador, porque la presión de origen del gas es demasiado elevada.

Si el regulador no funciona correctamente, se pueden llegar a liberar gases tóxicos o asfixiantes que podrían provocar un incendio o una explosión. Por tanto, es clave la revisión periódica de los reguladores por expertos como los de Enegas, ya que aquí no solo estamos poniendo en juego la rentabilidad económica del quemador; sino vidas humanas.

Como en todos los elementos, la vida útil del regulador depende de las condiciones a las que haya sido sometido; la temperatura, la humedad y la meteorología son claves. El fallo más común en un regulador, es el escape de gas hacia afuera del circuito; pero también podría ocurrir una fuga interna dentro del propio circuito. Las fugas internas, aunque lo creamos o no son mucho más comunes de lo que pensamos. Estas fugas se producen cuando los asientos no se cierran correctamente y el gas del interior se filtra por pequeñas grietas.

 

Evidentemente, ningún elemento de ningún quemador tiene una vida útil infinita. Pero del correcto uso que le demos y de los mantenimientos periódicos que realicemos, depende que la vida útil se pueda alargar lo máximo.

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